Quiero decirles que vivir la castidad es lo más hermoso que el ser humano pueda hacer, hablando en todos los sentidos. 1.- Religión: vivir la castidad es saber que nuestro cuerpo es de Señor, tenemos que respetarlo, amarlo, educarlo, prepararlo hacia una madurez plena para que exista una complementariedad plena. 2.- Personal: porque de esa manera somos responsables y proyectamos dominio propio.