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A lo largo de la historia, el hombre, se ha cuestionado el sentido y fin último de la vida, de la existencia, del tiempo, del amor, del bien y el mal, y también de la sexualidad. Sobre todo pareciera que últimamente, más que cuestionarse otras cosas, se cuestiona sobre la sexualidad. Basta con ver los espectaculares en las avenidas, los comerciales en televisión, abrir cualquier revista y encontrar algo sobre la sexualidad. Desafortunadamente no buscamos información sobre sexualidad con el Creador de la misma, sino con otros aprendices que sólo tienen “verdades a medias”, por no decir “mentiras completas”. Que incluso nos hacen pensar que Dios no tiene nada que ver con la sexualidad y creemos que “otros” pueden tener una mejor explicación de la misma. En este sentido la sexualidad en sí misma no puede considerarse como algo “malo”, por el contrario, desde su origen proviene de Dios y por naturaleza es BUENA; incluso por estar unida a la fecundidad podríamos llamarla sagrada. Sin embargo, no debemos olvidar el hecho de que por la naturaleza caída del hombre y como consecuencia de pecado original, la sexualidad cuando no es correctamente entendida y no está encausada e integrada en el amor, puede llegar a convertirse en una ocasión de pecado, es decir, puede lesionar la relación de amor entre Dios y el ser humano. Pero vale la pena recordar que aunque “la carne es débil” todo hombre posee la facultad de la libertad, la voluntad y la inteligencia que le permiten vivir la sexualidad conforme al plan de Dios.
Si tenemos alguna duda sobre el plan de Dios para la sexualidad, podemos tomar como guía el sexto y el noveno mandamiento de la ley de Dios, para que de esta manera descubramos que la sexualidad es parte de nuestra naturaleza, es una forma de ser persona y que el acto sexual, exclusivo del matrimonio, es un regalo de Dios para el amor, que por si fuera poco lleva implícito el don de la fecundidad. Por lo tanto, la sexualidad es BUENA por que nos asemeja a nuestro Creador, nos hace ser realmente imagen de a un Dios que AMA y que da VIDA. |
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