| Mitos y realidades del abuso infantil Nancy Escalante
El abuso infantil es, entre otras cosas, el maltrato hacia el menor, afectando su aspecto físico, emocional y/o sexual. Más allá de buscar comprobar el abuso, es de suma importancia escuchar y creerle al niño ante la queja que nos hace, partiendo de la premisa que para él es una situación real y fuente de sufrimiento. Como padres tenemos la obligación de considerar como realidades todo aquello que nuestros hijos nos reporten y no como un mito o fantasía.
• Mito: el abuso infantil expresado por los niños, la angustia y el malestar atados a él, es siempre una situación como todas las que relatan los niños: es una fantasía, una construcción de la mente a la cual no hay que creerle demasiado.
• Realidad: todo relato infantil que haga referencia a una situación en la cual el niño se ubique como víctima de maltrato por parte de otro y que implique sentimientos de ansiedad y sufrimiento, debe ser atendido y considerado como un acontecimiento problemático que lo afecta. Esta queja es una llamada de atención a los padres.
• Mito: todo maltrato deja una huella visible y es fácil detectarla, por esta razón solo se le puede creer a un niño cuando hay evidencia observable y verificable del abuso.
• Realidad: el abuso sobre un niño puede dejar señales visibles en el cuerpo o NO, puesto que no podemos dejar de lado la dimensión psicológica, la cual se expresa por medio acciones y de palabras a través de las cuales el niño dice y refleja lo que siente, sus miedos, pensamientos e incluso preocupaciones.
Escuchemos a nuestros hijos, comuniquémonos con ellos y démosles un voto de confianza creyéndoles, de esta manera podremos prevenir el abuso infantil y el daño que genera en la familia. Como padres debemos brindar ayuda y soporte a nuestros hijos pues esto les dará seguridad y se sentirán amados.
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