El Abuso Sexual Infantil Nancy Escalante

Es una realidad que muchos niños y niñas han sido y son víctimas del abuso sexual ya sea dentro o fuera de su núcleo familiar. Es obligación de los padres el ser conscientes de ésta realidad y hacerle frente, por esto es importante que se mantengan alertas para prevenir el abuso sexual infantil con la finalidad de salvaguardar la integridad emocional, física y social de nuestros hijos.

Es preciso entender el abuso sexual infantil como cualquier conducta sexual que se realice con un niño o niña y que incluya situaciones como:

1. Tocamiento de genitales del niño o niña por parte del abusador/a.

2. Tocamiento de otras zonas del cuerpo del niño o niña por parte del abusador/a.

3. Incitación por parte del abusador/a a la tocamiento de sus propios genitales.

4. Penetración vaginal o anal o intento de ella ya sea con sus propios genitales, con otras partes del cuerpo (Ej.: dedos), o con objetos (Ej.: palos), por parte del abusador/a.

5. Exposición de material pornográfico a un niño o niña (Ej.: revistas, películas, fotos).

6. Contacto bucogenital entre el abusador/a y el niño/a.

7. Exhibición de sus genitales por parte del abusador/a al niño o niña.

8. Utilización del niño o niña en la elaboración de material pornográfico (Ej: fotos, películas).

Estas situaciones se pueden dar ya sea en forma conjunta, sólo una de ellas, o varias. Pueden ser efectuadas en un episodio único, en repetidas ocasiones o hasta en forma crónica por muchos años; los daños emocionales traen graves consecuencias para el desarrollo integral del niño o la niña, mismas que pueden variar de un niño a otro, dependiendo de las características personales de cada niño.

Algunas de las consecuencias emocionales del abuso pueden ser las siguientes:

Consecuencias emocionales

A corto plazo

• Sentimientos de tristeza y desamparo
• Cambios bruscos de estado de ánimo
• Irritabilidad
• Rebeldía
• Temores diversos
• Vergüenza y culpa
• Ansiedad

A mediano plazo

• Depresión enmascarada o manifiesta
• Trastornos ansiosos
• Trastornos de sueño: terrores nocturnos, insomnio
• Trastornos alimenticios: anorexia, bulimia, obesidad
• Distorsión de desarrollo sexual
• Temor a expresión sexual
• Intentos de suicidio o ideas suicidas

A largo plazo

• Disfunciones sexuales
• Baja autoestima y pobre autoconcepto
• Estigmatización: sentirse diferente a los demás
• Depresión
• Trastornos emocionales diversos

Consecuencias cognitivas

A corto plazo

• Baja en rendimiento escolar
• Dificultades de atención y concentración
• Desmotivación por tareas escolares
• Desmotivación general

A mediano plazo

• Trastornos del aprendizaje

A largo plazo

• Fracaso escolar

Consecuencias conductuales

A corto plazo

• Conductas agresivas
• Rechazo a figuras adultas
• Marginación
• Hostilidad hacia el agresor
• Temor al agresor

A mediano plazo

• Fugas del Hogar
• Deserción escolar
• Ingestión de drogas y alcohol
• Inserción en actividades delictuales
• Interés excesivo por juegos sexuales
• Masturbación compulsiva
• Embarazo precoz
• Enfermedades de Transmisión Sexual

A largo plazo

• Prostitución
• Promiscuidad sexual
• Alcoholismo
• Drogadicción
• Delincuencia
• Inadaptación social
• Relaciones familiares conflictivas

Tomado de ”Guía Basica de prevención del Abuso Sexual Infantil” CORPORACIÓN ONG PAICABÍ.