| Consejos de un verdadero Don Juan Mtra. Rosario Alfaro Martínez
En este artículo conocerás los mejores consejos, para ser “un buen amante”, en el mejor sentido de la palabra, esto es convertirte en un hombre que sepa amar de verdad a Dios, a si mismo, a una sola mujer y a su familia.
A muchos hombres les han vendido la idea de que para ser muy hombres deben de tener muchas mujeres, olvidando que en nuestras emociones no funciona como en las matemáticas, por lo contrario, cuando un hombre “tiene muchas mujeres” en realidad afectivamente no tiene a ninguna. MUCHAS = NINGUNA.
Por eso queremos que recibas los consejos de un hombre que de verdad ha sido EL MEJOR DON JUAN, y su currículum lo demuestra pues tiene el título de discípulo amado. Mejor conocido como Juan el Evangelista o San Juan. El discípulo más joven de Jesús, el Don Juan de la Biblia, es el mejor consejero cuando se trata de temas amorosos. Veamos los consejos que Don Juan tiene para los hombres de hoy, en cuestiones del amor:
Para ser un buen amante:
1. Toma la iniciativa ¡Ama primero!
Este es uno de los mejores consejos que podemos encontrar en la Biblia, no sólo es para los hombres, en general es para todos los que somos cristianos, Juan citó en palabras de Jesús en la última cena que teníamos que amar como Jesús nos había amado:
El dice refiriéndose a Dios: “Nosotros amamos porque Él nos amó primero”. 1 Juan 4, 19.
Si nosotros queremos amar de verdad, debemos de aprender a ser los primeros en amar a los demás. Así como Dios nos ama primero a nosotros, tenemos que imitarlo y aprender a amar primero.
Esto de amar primero, no es una desventaja para los hombres, al contrario, tomar la iniciativa ayuda a que los varones se sientan más seguros de si mismos y sobre todo a que desarrollen su capacidad de conquista.
2. No pierdas el amor del principio
Vamos a revisar algunos mensajes de San Juan a las primeras iglesias cristianas de Asia, recordando que para nosotros los católicos, el matrimonio cristiano refleja el amor de Cristo y la Iglesia. Y por analogía podemos sacar las mismas recomendaciones.
Juan le dice a la Iglesia de Éfeso que recupere el amor del principio, (“Pero tengo contra ti que has perdido el amor tu amor de antes. Date cuenta pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu conducta primera” Apo 2, 4-5. ). Ésta recomendación es sobre todo para aquellos hombres casados que ya tienen mucho tiempo con su esposa, es el momento de recuperar su amor de antes, y de tener con ella los detalles que la hicieron enamorarse de ti.
3. Se fiel
La fidelidad es un ingrediente necesario para tener una relación auténtica y genuina, por eso San Juan le dice a la Iglesia de Esmirna: “Mantente fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida” (Apo 2, 10).
Tener la corona de la vida significa tener el dominio de nuestra vida, ser los dueños y señores de la vida, ser muy hombre es justamente eso, un hombre no es el que conoce a muchas mujeres, sino el que es capaz de conocer a la mujer, por que se ha dado el tiempo y la oportunidad de conocer profundamente a una.
4. Se paciente
Saber esperar y tener prudencia, es una característica importante para un varón, como le decía San Juan a la Iglesia de Filadelfia: “Ya que has guardado mi recomendación de ser paciente, también yo te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra” (Apo 3, 10).
Cuando venga una prueba para ti, podrás ser guardado si sabes ser paciente. Yo creo que las pruebas se verán más claras en los puntos siguientes.
5. Se generoso y caritativo
“Si alguno que posee bienes del mundo, ve a su hermano que está necesitado y le cierra sus entrañas, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios? Hijos míos no amemos de palabra ni con la boca, sino con obras y según la verdad” (1 Juan 3, 17-18).
Para muchos en este punto es cuando empezamos con problemas. Tocar el tema del dinero con un hombre, es en ocasiones más difícil que hablar de lo más vergonzoso que ha hecho en su vida.
Como psicoterapeuta de parejas, puedo de decir que cuando en terapia un matrimonio habla de problemas de dinero es porque tenemos un grave problema. El ser generoso a muchos hombres no más no se les da, y lo que San Juan nos dice es que debe de ser generoso con los más necesitados, no solamente con las personas que quiere, sino con las que los necesitan, y eso no es solamente los pobres de la ciudad donde vives, a veces los necesitados están en tu misma familia.
Para los solteros: ser generoso implica ayudar a tus padres y hermanos, ver si ellos cuentan con lo necesario para vivir, y procurarles un mejor bienestar.
Para los casados: tu esposa y tus hijos, son en ocasiones los que más necesitan de tu providencia. A veces ni siquiera a tu esposa le quieres decir cuanto ganas, y crees que el tener esa información escondida te da un cierto poder.
¡Esto no es amar de verdad! ¡no cierres tus entrañas y se generoso!
Juan dice algo muy fuerte en el Apocalipsis con respecto al dinero: “Tú dices: “Soy rico; me he enriquecido; nada me falta”. Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo” (Apo 3, 17).
Bien dice el dicho que: ¡hay gente tan pobre, que lo único que tiene es dinero!
Tampoco se trata de comprar regalos costosos, ni de tener un mal manejo del dinero y no contar con ahorros necesarios para un imprevisto, sino en mostrar generosidad con los necesitados.
Y ser generoso y caritativo, también es serlo con las expresiones de afecto, dile a tu familia que la amas, demuéstraselo con abrazos, caricias y besos. Esa es la mejor manera de mostrar amor, sobre todo a tus hijos y a tu esposa.
6. Descúbrete como hijo amado de Dios
Este es el consejo más importante, nadie puede amar sino se siente amado. En este punto se engloban las siguientes cosas:
a) Descubrirse hijo de Dios: “Mirad que amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!” (1 Juan 3, 1). Esto es sanar la paternidad, muchos varones, traen conflictos y miedos con ser padres, quizá porque algunos no tuvieron un modelo adecuado de paternidad y les asusta convertirse en un padre como el que tuvieron. Y si un hombre le asusta ser padre, pues le costará mucho entregar su corazón a una mujer.
b) Lo que necesita un hombre es sanar la paternidad, y esto se hace sanando primero la filiación, esto es el sentimiento de ser un hijo amado. Cuando descubre que se le ama no porque haga cosas intrépidas o por que sea inteligente, rico o poderoso, sino que se le ama y se le acepta simplemente por ser hijo. Al sentirse aceptado por ser quien es, por Su Padre, un hombre puede sanar su sentido de paternidad.
c) Sentirse amado por Dios. Juan dice: “Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor” (1 Juan 4, 8). Cuando tu descubres que Dios te ama, que su amor puede transformar toda la necesidad de amor que hay en tu vida, entonces vas a poder amar a las personas que te rodean, pero lo más importante te vas a amar a ti mismo, y cuando una persona se ama de verdad y tiene una autoestima adecuada no busca relaciones que compensen su necesidad afectiva, sabe que el sexo no es lo que lo hace feliz, sino que el amor de verdad, es el que le dará sentido a su vida. Por lo tanto buscará una relación con una mujer que lo ame de verdad, y a quien también respetará y honrará porque ella es también hija de Dios.
7. Ama a todos como hermanos
Si te descubres como hijo de Dios, te darás cuenta que tienes una gran familia, que en cada uno de los seres humanos tienes a un hermano, especialmente en aquellos que son más débiles o más indefensos.
Muchos hombres consideran que la hombría es ser fuerte, agresivo, audaz, y que para serlo no hay mejor momento que poniendo en evidencia las debilidades del otro, por eso algunos gustan de burlarse, de humillar, de ofender a otras personas, sobre todo a personas del sexo masculino que no cuentan con fuerza física, o con un carácter de liderazgo, o con un espíritu fuerte. Bueno y ni que decir de aquellos que son homosexuales, para muchos “hombres” ser un macho consiste justamente en burlarse de aquellas personas que tienen un problema de identidad sexual. Mostrando con esto solamente su real y verdadera carencia de una sana masculinidad, pues podemos ver en psicología como precisamente el que más se burla de estas circunstancias, es el que en el inconsciente es más propenso a desarrollar justamente aquello de lo que se burla.
San Juan dice: “Pues este es el mensaje que oíste desde el principio: que nos amemos unos a otros. No como Caín, que, al ser del Maligno, mató a su hermano. Y ¿por qué lo mató? Porque sus obras eran malas, mientras que las de su hermano eran justas. Todo el que odia a su hermano es un asesino y sabéis que ningún asesino posee vida eterna en sí mismo” (1 Juan 3, 11-12,15).
Por lo tanto un hombre de verdad, es aquel que muestra una actitud respetuosa y comprensiva sobre todo con aquellos hombres que parecieran más indefensos o más débiles.
8. Ama a Dios, respeta los mandamientos
La última clave para ser un hombre de verdad, es amar a Dios y respetar los mandamientos. ¿Y como podemos saber si realmente amamos a Dios?
“En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Pues el amor a Dios consiste en guardar sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados” (1 Juan 5, 2-3).
Cuando un hombre tiene de verdad dominio propio, es honesto, auténtico, valiente, seguro, etc. Es cuando puede obedecer a Dios.
San Juan podría decir que un hombre de verdad es aquel que tiene en su corazón un amor profundo por Dios, al grado que no le da miedo decir que él es de Jesús EL DISCIPULO AMADO. ¡Ojalá que tú logres imitarlo!
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