Ciertamente, la masturbación se vuelve, a veces, una preocupación importante para los padres de niños de 4 a 6 años de edad. Sin embargo, lo que se recomienda hacer es:
- Deberá ignorarse los actos masturbatorios esporádicos aunque no sea fácil hacerlo.
- Esfuérzate lo más que puedas para aceptar el hecho de que no hay fundamento físico alguno para tener miedo ni preocuparse pues será tu actitud lo que mas probablemente determine los resultados definitivos.
- Pensar que el niño que se masturba no tiene una mente sucia, sencillamente ha descubierto un aspecto agradable de su cuerpo.
- Si el niño se masturba en público, el padre deberá hablarle con toda calma al respecto pero en privado, explicándole que esa conducta no es de buena educación y que no debe hacerse en público. Deberá ser diplomático para que su respuesta no fomente sentimientos negativos sobre los órganos sexuales pero tampoco deje que su hijo se vuelva exhibicionista.
- Si la masturbación es crónica o compulsiva puede indicar un trastorno emocional de alguna clase, mismo que deberá consultar con un profesional de toda su confianza, si siente que su niño está demasiado preocupado de sus genitales.