Recuerda que la virginidad va más allá de lo físico, es decir, la virginidad física es la que se pierde con la penetración durante la relación sexual y la virtud de la virginidad espiritual o del alma es aquella que se logra por medio de la castidad, lo cual, implica no sólo la abstención total de las relaciones sexuales, y todo lo que lleve a ellas. La virginidad del alma implica una pureza interior y la resistencia a la tentación. De está manera tu relación con Dios podrá ser más íntima. Recuerda que la oración es muy importante para lograr vencer la tentación a pesar de la adversidad.