¿Hasta dónde debo de llegar con mi novio (a)?

Por: Claudia Elizabeth Orozco Galindo

Aquí hay 3 tips básicos para responder esta pregunta, tómalos o déjalos.  Nadie te puede obligar a nada, está en ti.  Pero acércate al Señor, pídele fuerzas para ir contra corriente, contra el mundo.

  •  Haz sólo lo que quisieras que supieran tus padres.
  •  Haz sólo lo que te gustaría que le hicieran a tu hermana.
  •  Haz sólo lo que te gustaría que saliera en los periódicos.

Aquí no te vamos a decir que sólo puedes tomar de la mano a tu novio (a) y ya, porque tú puedes llegar hasta donde quieras, recuerda, tú eres quien decide.  Pero si ya estás convencido de que Jesús te está esperando para jalarte contra corriente, si ya estás lleno del amor de Dios y quieres ser testimonio vivo de un noviazgo cristiano, pues valdría la pena revisar las formas de cariño que hay entre tú y tu novio (a).

 

Definitivamente las formas de cariño van a cambiar entre amigos y novios.  A un (a) amigo (a) se le puede tomar la mano o abrazar afectuosamente, pero no será igual que con un (a) novio (a).  En la relación de noviazgo se dan los besos en la boca y abrazos más cariñosos.  Cualquier forma de cariño que pase el límite de la intimidad del otro debería ser evitada. El límite de intimidad está principalmente marcado en las zonas genitales o sexuales de nuestro cuerpo. Entiéndase que todo nuestro cuerpo es igualmente digno por que somos semejantes a Dios. Pero tanto la sensibilidad como las ideas relacionadas con estas partes son diferentes al resto de nuestro cuerpo. 

 

Tenemos bien entendido que las relaciones prematrimoniales deben de ser evitadas, éstas no sólo se tratan de la penetración vaginal, sino de cualquier tipo de sexo (oral, anal). Físicamente, el cuerpo se debe preparar la penetración por medio de la lubricación. Esta lubricación surge de la excitación que entra por los sentidos. Los sentidos de la vista y del tacto son extremadamente fuertes en materia sexual. El juego sexual previo a la relación íntima, o mejor conocido como manoseo, es el que provoca esta excitación. ¿Para qué encender el motor del carro si no vamos a ir a ninguna parte?  Es mejor evitar este tipo de juegos o manoseos.

 

El pecado nos aleja no sólo de Dios (no es que Dios se aleje de nosotros, Él siempre va a estar ahí, sino que nos da pena y tristeza el haberlo ofendido y nos queremos esconder de Él), sino también de nuestra pareja. Visualiza un triángulo donde Dios está en la punta de hasta arriba y tú y tu pareja están en las otras puntas de abajo. Cuando son testimonio de un noviazgo cristiano, ambos suben hacia Dios, así están más cerca uno del otro y de Dios. Cuando caen en pecado, ambos están más alejados no sólo de Dios, sino también uno del otro. Sabemos que las relaciones prematrimoniales son un pecado que nos jala hacia abajo, lejos de Dios y lejos de nuestra pareja también.

 

Deseo que tu novio (a) y tú se demuestren su cariño basándose en el amor de Dios; que ambos tengan detalles serviciales, puedan tener conversaciones amables y fructíferas, se deseen lo mejor y trabajen juntos para encontrarlo, se amen profundamente y se compartan sus momentos de éxitos y alegrías y también sus momentos de fracasos y tristezas.  Deseo que crezca en su noviazgo la fe en Jesús, se apoyen y se inviten el uno a otro a rezar, a ir a Misa, a confesarse, a comulgar, a encomendarse a la Santísima Virgen María.  Deseo que sean la pareja que de testimonio de un noviazgo cristiano, crezcan juntos y ayuden a crecer al Reino de Dios. 


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