Por: Nancy Escalante
Sus hijos se apresuran a felicitarla y su marido hace su alabanza: “¡Hay muchas mujeres valiosas, pero tú las superas a todas!” Engañosa es la gracia y fugaz la belleza; sólo la mujer que respeta a Yahvéh es digna de alabanza. Agradecedle el fruto de su trabajo y que sus obras la alaben en la plaza (Prov. 31: 28, 29)
Hoy en día se habla mucho de la realización de la mujer, pero desafortunadamente se plantea como realización de la mujer aspectos banales y efímeros que están muy lejos de la verdadera y plena realización de una mujer. Muchas mujeres en la búsqueda de la plenitud y una realización humana caen presas de las mentiras de la mercadotecnia y de la crisis social de valores, sin saber que la respuesta a su búsqueda se encuentra en el mensaje cristiano. Intrínsecamente la mujer posee una riqueza espiritual la cual trae consigo el llamado a la educación moral y humana así como la formación de su hogar donde el pilar sea la virtud humana.
"Todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio, todo eso tenedlo en cuenta” (Flp 4, 8).
Basándonos en el evangelio, podemos observar como Cristo reconocía todo el valor de la mujer y de esta misma manera podemos reconocer las características de una mujer que cultiva la virtud en su vida.
Una mujer virtuosa es:
- Aquella que trabaja y no se deja llevar por la pereza, trabaja en la casa, pone levadura en la masa y prepara el pan para la familia (cf. Lc 13, 20-21).
- Posee un espíritu de sacrificio y servicio. Por lo tanto se caracteriza por ser Servicial y generosa: Marta y las buenas mujeres, que le seguían, sirven a Jesús con delicadeza y amor, poniendo sus bienes al servicio de Cristo (cf. Lc 10, 38-42; Lc 8, 1-3). Es Cuidadosa, atenta y solícita posee una delicadeza femenina. Derrama el mejor perfume a Cristo (cf. Jn 12, 1-8).
- Es humilde (cf. Mc 12, 41-44; Lc 21, 1-4). En muchas ocasiones las mujeres hacen una serie de detalles en el hogar que pareciera que nadie los ve pero ellas lo hacen por amor, con humildad y saben que Dios lo recompensará.
- Fiel en los momentos difíciles: Las mujeres en el Calvario, cuando Jesús moría (cf. Jn 19, 25). Cuando una mujer ama de verdad, ama hasta el sacrificio.
La mujer virtuosa es quien posee un dominio sobre si misma lo que le da la posibilidad de hacer una libre elección por el valor moral como fundamento de su actuar, orientándose a una búsqueda del bien y estructurando y fortaleciendo su identidad.
De tal manera que la mujer está llamada a una vivencia de la virtud por su labor maternal, esponsal, social, educativa y laboral, definiendo así su identidad y su misión en el mundo.