La responsabilidad de formar a los hijos

Por: ALMAS, A.C.

Es una realidad innegable que los padres son los primeros educadores de los hijos, ya que la familia es el lugar donde se recibe la vida y es considerada la escuela de humanismo ya que en ella se aprenden los valores que son iniciados, interiorizados y vividos y los cuales posteriormente son los que dan la guía para un pleno desarrollo en sociedad, ya que de ésta manera la persona está preparada para afrontar con responsabilidad la vida.

Los padres tienen el deber y el derecho de educar a sus hijos, ésta es una responsabilidad la cual no es delegable a pesar de que puede ser apoyada de otros medios sociales.

Es importante que entendamos por educación al proceso de perfeccionamiento del ser personal, ya que de ésta manera comprenderemos mejor la influencia de las interacciones positivas con los hijos, puesto que éstas repercuten favorablemente en aspectos físicos, intelectuales, espirituales, sociales, etc., logrando que la persona en base a lo obtenido adquiera autonomía y responsabilidad en el caminar de su vida.

Por otra parte para la formación de la personalidad y carácter de los hijos es imprescindible un clima de amor, pero con autoridad, de manera que se logre un equilibrio entre ambos. De igual manera es fundamental la presencia de estos elementos para la formación, también es necesario que cada miembro cumpla con su rol familiar para así lograr una relación vital entre padres e hijos, fomentando el desarrollo óptimo de sus miembros generándose en ellos la formación de su carácter y personalidad equilibrada y madura, de lo contrario, eso traería como consecuencia una gran inestabilidad o patología familiar, causando trastornos afectivos infantiles y juveniles.

Como ya se mencionó anteriormente el amor es la pauta para la formación ya que éste genera en el niño la seguridad, la autoestima logrando así un desarrollo psico - afectivo satisfactorio, generando en él confianza para desenvolverse en su entorno con autonomía y esperanza ante las dificultades.

La educación de padres a hijos al ser ejercida con amor, autoridad, estímulo, paciencia, asertividad y responsabilidad que da lugar al desarrollo de la libertad.

En este mismo sentido es de gran importancia que los padres se expresen con claridad, asertivamente, pero sobre todo que sean congruentes en su actuar y el predicar, ya que tanto la coherencia como el ejemplo son imprescindibles para la formación de los hijos.

En conclusión la firmeza y la ternura en la educación de los hijos son el componente del verdadero amor, buscando siempre el bien de los hijos basándose siempre en comprensión y exigencia, confianza y respeto, libertad y obediencia e intimidad y apertura., dando así lugar al arte de educar.


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Educación Familiar