La autoestima es la forma en que una persona se siente y se piensa así misma, es decir, el concepto que se tiene de si mismo. La autoestima no solo la constituye lo que podemos ver en el espejo sino que también incluye como te percibes en cuanto a tus capacidades, cualidades, limitaciones y amistades. Consiste en quererse, valorarse y aceptarse. Con tu cuerpo, tu carácter, tus cualidades, defectos e historia de vida.
La imagen corporal y la autoestima
La imagen corporal que tienes durante la pubertad centra su problemática en tres factores, que te harán sentir impopular, inseguro o sin confianza en ti mismo:
• La apariencia física: cuando llegamos a la pubertad muchas veces no estamos contentos con nuestro cuerpo o por si fuera poco aparecen algunos barritos en la cara. Estos cambios pueden hacer que te sientas inseguro, pero recuerda que esto no solo te está pasando a ti sino que es algo que les pasa a todas las personas del mundo que tienen tu edad.
• Los problemas que te planteas por el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios (erecciones, menstruación, etc.)
• Imagen corporal, identidad, autoestima: esto se debe que aún no sabes bien quien eres ni quien serás en un futuro por eso la crisis de identidad te genera baja autoestima; en cuanto a la imagen corporal, debido al cambio constante aún no asimilas los cambios.
La satisfacción con la imagen corporal vas a lograrla conforme puedas irte aceptando y conocer las habilidades que tienes.
Por ello, el reconocimiento del propio cuerpo, la aceptación y el deporte, favorecerán tu autoestima y tu seguridad.