Por: Lic. Karina Güitrón Ramos
Como sabes, durante la pubertad y la adolescencia se producen muchísimos cambios físicos y psicológicos en nuestro cuerpo. En la mayoría de nosotros estos cambios físicos van acompañados de cambios emocionales. Un ejemplo muy claro es sentirnos muy orgullosos y contentos con el hecho de que nos estamos haciendo adultos, con estos sentimientos positivos, también experimentamos sentimientos menos maravillosos. No es raro que te sientas melancólico, deprimido y muchas veces sin razón aparente. Parte de que sientas este tipo de sentimientos es responsabilidad de las nuevas hormonas que nuestro cuerpo produce en esta edad y que afectan a nuestras emociones.
Nuestro cuerpo y nuestras emociones necesitan algún tiempo para acomodarse a estos nuevos cambios, inclusive nuestra propia vida, en ocasiones, esto puede parecer abrumador, y nos hace sentirnos inseguros, ansiosos o deprimidos. Es completamente normal tener esta clase de sentimientos. Saber que otros chicos de tu edad sienten lo mismo no te hará sentirte mejor como por arte de magia, pero te ayudará a saber que no estás solo y que no eres el único que atraviesa por estos cambios.
La idea de ser más adulto e independiente puede resultar un poco amenazador, puede haber ocasiones, en que sentimos la impresión que las personas que nos rodean especialmente los papás impiden que se de este desarrollo, pero no significa necesariamente que tanto tú como tus papas estén tropezando con problemas de la pubertad y no poder llevarlos bien, inclusive tanto los papás como nosotros mismos no somos capaces de resolver y afrontar estos cambios que comienzan conflictos entre ellos y nosotros que pareciera una guerra total. Al principio de los años adolescentes aún eres dependiente de tus padres, pero al cabo que el tiempo transcurre se va estableciendo una nueva relación en donde llegarás en un futuro a ser totalmente independiente. Pero este cambio en la relación, donde pasas de dependiente a independiente, no suele producirse sin dificultades, y gran parte del enojo, tensión y otros sentimientos negativos que se pueden experimentar guardan relación con estos cambios.
También la relación con nuestros amigos cambia, estos cambios pueden causar sentimientos de inseguridad, depresión y confusión, es muy probable que comiences a tener nuevos amigos y los antiguos amigos de la niñez los veas cada vez con menos frecuencia. Romper viejos lazos de amistad y establecer nuevos lazos no siempre resulta difícil, en ocasiones nos sentimos dentro y parte de un grupo, esto nos ayuda a sentirnos aceptados, menos inseguros y menos solos; pero en otras la aceptación para pertenecer a un grupo es complicada y podrías experimentar una sensación de soledad o de no querer hacer lo que los demás hacen, o bien sentirte obligado a actuar de cierta forma.
Otros de los cambios importantes que se experimentan en esta etapa de la vida es sin duda la relación y atracción al sexo opuesto, de repente todo ha cambiado, podemos enamorarnos de alguien, puede ser divertido o doloroso.
El paso hacia el estado adulto está lleno de experiencias de todo tipo, hay muchos cambios físicos, cambios de vida, cambios en nuestras relaciones, con nuestros padres, amigos y el sexo opuesto, todos estos cambios los tendrás que enfrentar y experimentar en mayor o menor medida, son parte de tu vida, de tu persona, de lo maravilloso que resulta convertirte en hombre o mujer.