Santa Inés (Mártir) “Patrona de la castidad”

Su nombre latino es Agnes, asociado a "agnus" (cordero). En torno a ella surgió la costumbre de los corderos blancos de cuya lana se hacen palios para dignatarios eclesiásticos.

Santa Inés era una bella joven proveniente de una noble familia romana. Tuvo varios pretendientes, a los que rechazó por declararse fiel amante de Cristo. Entre ellos estaba el hijo del prefecto de Roma, quien la denunció a su padre por ser cristiana. En aquellos tiempos, los cristianos se encontraban bajo la persecución y se les condenaba con la muerte si negaban a los dioses romanos.

Fue juzgada y sentenciada a vivir en un prostíbulo, dónde milagrosamente permaneció virgen. Según las Actas de su martirio, aunque fue expuesta desnuda, los cabellos le crecían de manera que tapaban su cuerpo. Según la misma tradición, el único hombre que intentó desflorarla quedó ciego, pero Santa Inés lo curó a través de sus plegarias. Más tarde fue condenada a muerte, y, cuando iba a ser decapitada, el verdugo intentó que abjurase, a lo que ella respondió: “Injuria sería para mi Esposo que yo pretendiera agradar a otro. Me entregaré sólo a aquél que primero me eligió. ¿Qué esperas, verdugo? Perezca este cuerpo que puede ser amado por ojos que detesto”.

Fiesta: 21 de enero.

*Patrona de las jóvenes, de la pureza, de las novias y prometidas en matrimonio y de los jardineros.

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SANTOS Y LA CASTIDAD

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