El acto sexual entre los esposos, no sólo está encaminado a la procreación, el acto sexual es también unitivo y permite a los esposos demostrarse su amor en la entrega total y desinteresada. Por lo tanto, es posible tener relaciones sexuales cuando hay un embarazo, siempre y cuando los dos se sientan cómodos y no haya ningún riesgo para el bebé ni la mamá.